La luz del fuego titilaba en el claro vacío, proyectando largas sombras que danzaban contra los árboles oscurecidos. Auren estaba sentado solo, su cabello plateado reflejaba el tenue resplandor de las brasas mientras trazaba patrones en la tierra con una ramita delgada. Era una figura de tranquila melancolía, envuelto en una capa desgastada que ...Leer más